jueves, 14 de febrero de 2008

Política y educación. El caso de la reforma curricular

Bueno, pues después de que la semana anterior no tuvimos oportunidad de escribir nada en esta bitácora, esta semana retomamos las actividades y no podemos hacerlo sin antes enviar un caluroso saludo a los que para bien o para mal han mostrado interés en lo que aquí se comenta y han hecho de ello un tema recurrente en su pláticas de pasillo en los diferentes planteles de esta institución educativa.

De igual manera, agradezco los correos en los cuales nos han estado preguntando acerca de esta semana en que no publicamos comentarios. Insisto, de repente no es tan sencillo sentarse a escribir sobre un tema solo así, pues se tienen que cuidar las palabras para no herir suceptibilidades pero sin que ello signifique dejar de expresar la idea. Entonces, hay que darse un tiempo para ello; cosa que en ocasiones no depende al 100% de nosotros. Pero en fín, basta de excusas y tratemos de retomar los comentarios.

Pues, resulta que vamos a continuar con ese tema iniciado en días pasado con respecto a la difícil relación de la política y la educación, pero ahora lo vamos a hacer a partir de un caso muy específico al interior de nuestro colegio, el de la reforma curricular de los planteles tipo cecyte. No me atrevo a hablar del proceso de reforma de los planteles tipo EMSAD porque para serles sincero lo desconozco. Ojalá después de leer este comentario algún compañero de esa modalidad nos pueda comentar u orientar al respecto.

El proceso de reforma (en un resumen muy, pero muy resumido) que se realiza en los cecytes (pero no solo en los cecytes, algunos no han entendido que es un proceso de reforma curricular de la educación media superior tecnológica) se está aplicando desde hace mas de 4 años en todo el país. El propósito escencial es el de cambiar el modelo de instrucción de un modelo centrado en la enseñanza a un modelo centrado en el aprendizaje. La aplicación de este modelo ha tenido y tiene como objetivo fundamental la CAPACITACION de los estudiantes. Es ahí donde encontramos los primeros problemas, muchos de nosotros ni siquiera al tener una licenciatura, podemos asegurar que estamos capacitados en ciertas áreas. Ese ya es un problema, pero lo es más cuando tomamos como bandera eso para no hacer ningún esfuerzo personal por lograr nuestro desarrollo profesional. ¿Cuántos de nosotros no hemos puesto la excusa de que como no tengo la capacitación mejor no tomo la iniciativa y continúo haciendo todo como hasta ahora y dejo de lado el objetivo principal de la institución, brindar educación?. Un segundo problema es la visión que en ocasiones tenemos de este tipo de trabajo; es decir, como ya tengo el trabajo "asegurado" me importa poco si los muchachos van a salir o no capacitados para algo; es más inventamos infinidad de pretextos con el fin de echarle la culpa a otros de lo que nosotros no hacemos: no hay infraestructura, ya vienen maleados los jóvenes de la secundaria, no entienden, no les interesa, para qué me esfuerzo si no me pagan más, y un larguísimo y en ocasiones increíble etcétera.


Como organización sindical, vuelvo a insistir, tenemos que velar por la mejora constante de las condiciones en las que realizamos nuestro trabajo, pero algo que también tenemos que velar (aunque a muchos no les va a gustar) es que para poder exigir una canongía antes hay que cuidar nuestro trabajo y ello es a partir de nuestro esfuerzo por lograr una mejor calidad educativa. Es cierto, no podemos generalizar, pues hay compañeros que se han esforzado hasta más no poder por adoptar, adaptar, inventar, estirar, los poquísimos o nulos recursos con los que se cuenta en muchos casos y para ellos debe ser nuestro reconocimiento. Algunos otros, como que se acuerdan de repente y hacen el intento, pero hay un grupo al que no le interesa en lo más mínimo y por el contrario, están buscando todo el tiempo argumentos para no hacer su trabajo.

Compañeros, todas las instituciones de educación pública (y quizás también todas las privadas) tienen y van a tener carencias, en todas, siempre va a haber algo que nos falte (o mucho), pero también hay que recordar que nadie nos obliga estar aquí si no estamos a gusto; esto es, debemos exigirle a nuestras autoridades mayor esfuerzo por brindarnos mejores condiciones cada vez para realizar nuestra labor, pero no podemos tomar esas carencias como escudo para tirarnos a dormir y dejar de hacer nuestro trabajo. Recuerden que siempre hay vivales que eso estan esperando para aprovecharse de ese tipo de acciones.

Lo he comentado en varias ocasiones, he tenido la oportunidad de participar en el proceso de reforma en los módulos de la carrera de computación y aunque me he esforzado por hacer de mi participación un trabajo profesional (pues me pagan para ser eso, un profesional de mi trabajo) estoy convencido de que puede haber alternativas de modelos que quizás tengan mejores resultados, aunque en este momento no los hayamos explorado. Pero..., en este momento esas son las políticas establecidas por quienes dirigen la educación en nuestro país, entonces como trabajadores que reciben un salario, tenemos que realizar nuestro trabajo de la mejor forma posible. Donde si debo señalar mi total desacuerdo es en que personas que no tienen la más mínima idea de lo que esta reforma implica, metan las manos para hacer y deshacer, solo porque alguién surigió que así se debían hacer las cosas.

En fín, seguiremos comentando en los días posteriores, así que esperamos su participación. Nos depedimos por esta ocasión, recordándoles que mi forma de pensar podrá estar equivocada o podrá no convenir a algunos intereses, pero es mi derecho de expresarla y nadie puede quitármelo.

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