Quiero iniciar mi comentario del día de hoy enviando un saludo a mis compañeros de los distintos planteles que a partir del día de ayer lunes se reincorporaron a sus labores en sus centros de trabajo. Especialmente quiero saludar a nuestro compañero Pulido que nos reclamó por no escribir mas seguido en este espacio y porque dice no le llegan las notificaciones sobre los comentarios.
Como lo decía líneas atrás en el saludo de este comentario, el día de ayer lunes retornamos a nuestros centros de trabajo después de haber disfrutado por vez primera de tres semanas de vacaciones. Y pues la novedad del día fue para el personal administrativo que a partir de la fecha (bueno en realidad fue desde el 15 de julio, pero estábamos de vacaciones) que justamente hoy empezó a gozar de la reducción de su jornada de trabajo. Personalmente me tocó ver que el Comité Ejecutivo del sindicato estuvo al tanto de que todo transcurriera con normalidad y que esta disposición se respetara en los términos pactados con la Dirección General del Colegio y tal parece que así sucedió en todos los planteles (aunque algunos directores no lo comunicaron a su personal hasta muy tarde). En fin a mi me dio gusto ver a muchos compañeros (los de la dirección general) contentos, retirándose un poquitín mas temprano a sus hogares.
En otras ideas y que dan entrada a mi comentario, pues fíjense que hoy por ser primer día de labores, tuvimos la oportunidad de recibir a muchos compañeros de este sindicato en las oficinas del mismo. Lo curioso no es la visita de los compañeros, sino la cantidad que hubo. De verdad fueron muchos compañeros los que entraban y salían en todo momento de sus oficinas. A mí en lo personal me deja muy pero muy contento ver que se den un tiempo, algunos de ustedes para acompañarnos un rato, para platicarnos, para saludarnos; pero sobre todo me da muchísimo gusto poder atenderlos en sus problemas, tratar de resolverles dudas, escucharlos. Lo mejor de todo es ver como nuestras oficinas se sienten llenas de vida con la visita y pláticas de todos ustedes. En algunas ocasiones anteriormente (como en reuniones de delegados) se puede apreciar un ambiente similar, pero de forma natural como el día de hoy estoy seguro que desde los días previos a la realización del evento deportivo el año anterior no se veía de tal manera. Ojalá que sean muchos días como este, porque como repito, su visita es lo que le da vida a estas oficinas.
En fin aprovecho el vuelo para enlazarme con el tema que dio origen al comentario del día de hoy. Pues qué rápido pasa el tiempo, hace un año estábamos concluyendo con mucho éxito la organización del evento deportivo en nuestro estado. Precisamente hace un año estábamos dando una muestra a los sindicatos de la república mexicana de nuestra capacidad de organización y de nuestra calidez como anfitriones de este importante evento. Quizás muchos vivieron junto con nosotros todo lo que estuvo inmiscuido en esta organización (desde su concepción hasta su ejecución), quizás otros tantos ni por enterados se dieron de lo que ahí pasó, por ello quiero platicar un poquito acerca de este evento y ahora con el paso del tiempo contarles algunas de las anécdotas que vivimos aquí en nuestro estado.
Para empezar fíjense que el evento estuvo en duda durante algunos meses, pues hubo un pequeño desaguisado por nuestro entonces Secretario General, Juan Pedro, con la Coalición Nacional de Sindicatos debido al proceso de homologación, ello hizo pensar a Juan Pedro en ceder la realización del evento a otro estado. Sin embargo, hubo muchos compañeros que se tomaron la libertad de mostrarle el respaldo a Juan Pedro para que decidiera asumir la organización y con ello aprovechar la oportunidad de ponernos en contacto con muchos estados. Desde dos meses antes comenzamos con los preparativos reales, vaya, los mas fuertes, se crearon las comisiones de trabajo que dirigirían quienes estaban comisionados en ese momento al Sindicato y se empezó a buscar el apoyo tanto en la Dirección General del Colegio, como en las diferentes Instancias del Gobierno Estatal y aunque ese momento teníamos ya una pequeña idea de lo que creíamos implicaría realizar un evento que superara con mucho lo vivido desde dos años antes tanto en Huatulco como en Hermosillo, la realidad nos comenzó a sorprender un poco, sobre todo cuando dimensionamos que sería el evento con más asistentes en las ocho ediciones del mismo.
Recuerdo que cuando Juan Pedro me encomendó ponerme en contacto con los secretarios generales de los diferentes estados para ir estimando los integrantes de cada delegación, solo volteábamos a vernos sorprendidos pues hubo un momento a quince días en que nos confirmaban 1200 asistentes.
Una vez que comenzamos a obtener recursos de las dependencias de Gobierno de Estado así como de empresas privadas (gracias a las gestiones de muchos compañeros nuestros), el panorama se fue aclarando y el compás de espera nos hacía cada vez ponernos más tensionados. En la organización previa (al igual que en el resto del evento) fue importantísima la participación de muchos compañeros y me refiero a la organización previa porque estábamos de vacaciones y muchos nos dedicaron sin pensarlo dos veces varios días de su descanso para ayudarnos en las muchas tareas que había que realizar, desde la logística, la ceremonia de inauguración, la de clausura, el evento mismo, la comida, etc. etc. etc.
Luego vino la petición del personal a la Dirección General, que a fin de cuentas fue lo que más problemas nos originaron, pues entre el que si te los presto que siempre no, que mejor pocos días, etc. etc. etc. nos desencadenó acciones que todavía varios días después del evento tuvimos que tratar de solventar.
Curiosamente conforme pasaban los días y se acercaba el evento mas nerviosos nos encontrábamos, pero no de esos nervios feos, sino más bien, ansiosos ya por empezar y recibir a tantos y tantos invitados. Cuando comenzamos a enterarnos de la llegada de las delegaciones sanas y salvas a estas tierras igual y la tensión comenzó a disminuir pues ya estaba en marcha todo el evento, ya no había vuelta de hoja. Poco a poco los compañeros acudieron a realizar sus actividades y muchos dieron mucho mas allá de lo que se les asignó. Aunque no debo dejar de señalar que hubo algunos bribones que aprovecharon para extender sus vacaciones.
El día de la inauguración todo iba conforme a lo planeado, mientras las delegaciones se trasladaron a diferentes puntos de nuestro estado (sobre todo a la playa), los secretarios generales asistieron a la rueda de prensa que se ofreció en el hotel sede. La situación se tornó un poco más tensa, cuando a medio día nos informaron que si iba el Gobernador del Estado e inclusive de habló de cambios en el programa. Luego que siempre no, al rato que siempre si y finalmente pocos minutos antes de iniciar, que siempre no asistiría. La ceremonia de inauguración conforme a lo planeado, lució muy bonita. Para cerrar la jornada de trabajo con las delegaciones, el problema del rol de juegos, pues se había contemplado quedarnos un buen rato con los capitanes en la misma sede de la inauguración, desafortunadamente los encargados de la universidad querían apagar ya todo y recuerdo que el sorteo lo realizamos en los pasillos del mesón y casi a oscuras pues apagaron todo adentro.
Para el primer día de competencia, las actividades iniciaron muy pero muy temprano, pues tuvimos que llegar muchos a revisar las condiciones de las instalaciones y el personal encargado de abrirnos no llegaba. Afortunadamente pudimos empezar con un muy ligero atraso de tiempo, pero sentí gran alivio (digo sentí porque yo era el encargado del jornada deportiva) cuando ya todas las canchas estaban ocupadas con los compañeros de las distintas delegaciones gritando y apoyando a sus equipos. Como una anécdota curiosa no se porqué razón llegaron dos grupos de árbitros de básquebtol a pitar la competencia, cuando en realidad ya habíamos acordado una tarifa y condiciones con uno solo de los grupos.
Durante la jornada matutina hubo dos momentos que causaron tensión, el primero de ellos cuando se fracturó un compañero de Jalisco en Futbol, muy dura su lesión (inclusive se tuvo que designar la camioneta del sindicato para trasladarlo hasta su casa en Guadalajara ese mismo día y además llevarlo a asistencia médica). En otro momento fue cuando alrededor de las 12 de día comenzó a sentirse una ligera llovizna que amenazaba con detener todo el basquetbol y el volybol. Afortunadamente el agua se compadeció de nosotros y solo suspendimos unos minutos y no en todas las canchas. Un detalle de resaltar fue el haber puesto a disposición de los estados agua en todas las competencias, bebidas rehidratantes, refrescos y a medio día un muy abundante aperitivo, lo resalto por dos razones, la primera es porque en Huatulco ni agua nos ofrecieron (a ningún estado) mucho menos comida, entre los asistentes a ese evento se comenta con curiosidad como el propio sindicato fue quien invirtió para darles de comer a la delegación. En Hermosillo si bien hubo un poco mas de atención en ese sentido, la comida fue mucho muy limitada, sobre todo considerando la cantidad mucho menor de asistentes; la segunda razón que menciono es otra vez por el enorme apoyo de muchos compañeros que nos ayudaron (a pesar de las ya constantes amenazas de directores por haber venido al evento) en cada espacio en el cual se requería su apoyo, en las canchas, en los roles, en el traslado de alimentos, en el reparto de agua, en servir comida, hasta en la limpieza de baños de la universidad. Lo que si me dio un poco de tristeza (lo confieso hoy a un año de haberlo vivido) fue el ver como algunos compañeros aún cuando veían que en una cancha ya hacía falta agua por ejemplo, no se dignaban a levantarse de su cómodo asiento e ir cuando menos a decírselo a lo encargados de esa actividad, lo que digo tal vez incomode a algunos, pero en realidad su servidor tuvo la oportunidad de constatarlo directamente pues también es cierto que durante ese día y la mitad del siguiente, di tantas vueltas por esas canchas y caminé tanto por ellas como no lo hice en mis cuatro años que pasé como universitario por ahí.
Ya conforme comenzaron a avanzar los partidos y a darse a conocer resultados comenzaron algunos inconvenientes, sobre todo de compañeros que al no verse favorecidos con los resultados buscaron los medios para inclusive decir que había una completa desorganización en el evento; particularmente recuerdo a un compañero de Michoacán y otro de Oaxaca y lógicamente, que ningún argumento dado por la organización los satisfizo (inclusive todavía después de varias semanas, su servidor recibió correos de reclamo en torno a esa situación). Afortunadamente las cosas se fueron aclarando poco a poco. Por la noche de ese día mientras las delegaciones se daban cita en una disco organizada también por compañeros de este sindicato, hubo una cena para los secretarios generales, en donde además se aprovechó para tratar otros asuntos de importancia para la Coalición. Quienes tuvimos la oportunidad de estar ahí para apoyar en la organización de esa cena en verdad nos sentimos privilegiados de presenciar una reunión de esa investidura, pues escuchamos muchas cosas que quizás solo las habíamos imaginado por los informes que nos daba Juan Pedro a su regreso de dichas sesiones. En esa sesión inclusive analizó y discutió el avance del evento y se tomaron resolutivos sobre las controversias presentadas por los equipos de los diferentes deportes. Dichas resoluciones obviamente tenían que ser acatadas por la organización al día siguiente en las rondas finales.
Una vez más, al día siguiente, iniciamos muy temprano la jornada de trabajo, pues igual hubo que tener muchas cosas listas para la hora del inicio de las actividades. Se dieron a conocer los rivales para cada deporte y categoría en sus fases de finales. Recuerdo el reclamo tan duro que nos hicieron dos compañeras de Oaxaca en alusión a una mala organización y sobre todo decían por el hecho de haber jugado poquito (igual que todos los equipos dos partidos – y no eliminación directa como en Huatulco, por cierto-) y aunque nunca estuvieron conformes (al fin Oaxaqueños) decidieron continuar jugando. Luego en volybol una precisión por parte del equipo de Jalisco, situación que aún con inconformidades fue solventada (por cierto con el conocimiento del Presidente de la Coalición, que a la hora de firmar y respaldar la respuesta no quiso hacerlo). Finalmente en esa jornada además de los ganadores ya de cada deporte, a media mañana que se arman los catorrazos entre Jalisco y Durango en basquetbol varonil, lo bueno es que solo fue un round y no la pelea completa. Para mediodía y poco después de la comida estábamos terminando con todas las finales, faltaba solo la de futbol varonil que justo por esos instantes comenzó. Alrededor de las 4 de la tarde comenzamos a recoger toda la basura de las instalaciones y ya para terminar se soltó por fin el tormentón, pero ya no nos incomodó pues las actividades habían culminado en las canchas. Solo faltaba la clausura.
Al baile de clausura se supone cada estado debía haber llegado con sus respectivos boletos pagados, algo que muchos se enteraron después es que varios estados se fueron sin haber depositado un solo peso por la cena baile y lo que es peor, otros aún así asistieron al evento. Durante el desarrollo del mismo todo transcurrió afortunadamente bien; lo menciono, porque después lo externé, yo tenía cierto temor de que al calor del alcohol, los estados que se habían agarrado a trancazos en la mañana, pudieran tomar valor y desencadenar algo más, pero curiosamente la labor que realizo el comediante que se presentó fue fundamental pues con todas las carcajadas que nos arrancó pudo relajar el ambiente y con ello ayudar a hacer una velada muy tranquila, eso si con mucha cerveza, porque aunque no lo crean hubo estados que se retiraron hasta la cerca de las 5 de la mañana. Un detalle que muchos no conocieron fue además el hecho de tener que pagar precisamente al lugar de la cena por esos estados que no asistieron, esa diferencia la resentimos hasta entrado todavía este año 2009, pues se tuvo que cubrir poco a poco con los recursos propios.
Hoy a un año de ese evento deportivo, volteamos y vemos con gran orgullo nuestra capacidad para organizar un evento de este tamaño, máxime si pensamos que fue un gran reto para nosotros hacerlo bien pero a la vez diferente. Creemos que ello contribuyó a reafirmar la confianza de muchos compañeros que vieron con orgullo como entre muchos, muchísimos nos la rajamos para hacer lucir a nuestro estado, porque al final no fue el evento de Juan Pedro ni de Moisés ni de Ilych, fue el evento del Sindicato de Nayarit. Es más, quienes participamos en dicha organización sabemos que la bandera para Campeche quedó bien alta, ojalá ellos puedan superarnos pues seguramente será un evento más completo, pero creo que hasta no ver no creer, o ustedes que opinan?
Como siempre me despido recordándoles que mi forma de pensar podrá estar equivocada o no convenir a algunos, pero es mi derecho de expresarla y nadie puede quitármelo.