Lo contrastante que es la vida compañeros, mientras muchos aún guardamos el luto por la pérdida de nuestro amigo Candelario hace unos cuantos días, ayer nos enteramos con mucha alegría de la llegada a este mundo terrenal de la pequeña Mía Michelle, hija de nuestra compañera de Tuxpan, Caroelena. Insisto que ingrata es la vida; pero es algo que tenemos que aceptar y vivir. Saludo con este comentario a todos nuestros compañeros pero obviamente a la que por segunda vez es mamá, nuestra Compañera Caro, que bueno que todo llegó a feliz término para ella y para su bebé; Caroelena no se nos olvida que al regreso de Campeche una vez por kilómetro hiciste que se parara el autobús por tus malestares del embarazo, jajajajajaja.
Ahora si vamos entrando en manteria; muchos de los que somos profesionistas del área de la informática (en sus distintas variantes) durante nuestro periodo de formación académica tuvimos la oportunidad de estar en contacto –al menos de oídas- con todas estas cosas del llamado software libre. Algunos más por iniciativa propia que porque viniera en la currícula de formación. Los menos, decidimos indagar acerca de todo esto y unos cuantos más decidimos apropiarnos de este tipo de software para nuestras actividades diarias. Todavía a principios de ésta década era un poquitín complicado la instalación y configuración de este tipo de programas –sobre todo me remito a la idea de Sistemas Operativos-.
Hace unos días la oportunidad de escuchar un par de ponentes en un Congreso con jóvenes estudiantes de distintas instituciones educativas -entre ellos algunos de nuestro Cecyten-; por un lado un representante de Microsoft México y toda su parafernalia y por otro lado una persona representante del movimiento del software libre en nuestro país. Me dejó una muy mala impresión el representante de Microsoft, una persona que quizás sepa mucho – no lo sé a ciencia cierta – pero que finalmente no dejó absolutamente nada, pero en realidad nada nuevo ni provechoso para los asistentes a este evento; eso sí presentó y habló maravillas de sus nuevos productos, entusiasmó a los jóvenes con la utilización de Power Point en su nueva versión, les dio “tips” de cómo utilizar software de forma “gratuita” y sobre todo, se presentó de tal manera que pareciera ser uno más de esos estudiantes. Ahora sí que hasta cierta repulsión sentí a ver esa aparente “conferencia” que no pasó de ser una más de las estrategias de este poderoso consorcio de software para tener cautivos en un futuro muy cercano a los jóvenes que están en proceso de preparación académica.
Precisamente, sobre ello quiero centrar mi comentario de esta ocasión. Yo recuerdo que inicié en este mundillo de las computadoras por allá en 1993 (tenía 13 años). Desde que empecé mis distintos profesores en los cursos que tomé por aquellos entonces, no hacían otra cosa que hablar del MS-DOS (Sistema Operativo del Disco, de Microsoft) y posteriormente del Windows. Obviamente yo crecí comiendo y digiriendo productos de Microsoft –literalmente -, me apropié de esa tecnología y la hice mía durante esos primeros años de mi paso por la computación – como anécdota valga señalar que tenía que aprender de memoria todos esos comandos que traía consigo el ms-dos-. Obvio no cuestionaba nada, no reflexionaba acerca de las desventajas –los virus los conceptualicé como algo inherente a las computadoras- todo eran bondades y cosas buenas con las computadoras. Cuando llegué al nivel superior, empiezo a conocer a ciertos tipos que traían otra onda en relación con el software y al intentar acercarme me doy cuenta que desafortunadamente no lo tenían tan claro como aparentaban y que al viejo estilo de Microsoft los pocos que lo comprendían, no deseaban compartirlo con los demás; así que comienzo a investigar un poco y me entero de todo este rollo del software libre y alternativas como Linux y sus distribuciones, lo que más impresionado me deja es por primera vez escuchar acerca de la posibilidad de tener un equipo de cómputo sin la amenaza de los virus y además con un sistema operativo sin ningún costo.
Igual que muchos –más tarde me enteré- hice varios intentos con Linux antes de por fin encontrarme algo que me facilitara el tránsito a éstas herramientas y por fin ahora tengo la oportunidad de trabajar cotidianamente en Linux. No lo niego, sigo utilizando Windows pues todavía hay herramientas que siguen siendo mejores en sus versiones para Microsoft o que simplemente no tienen equivalente, pero cada vez es mejor el ambiente de trabajo y las posibilidades de desarrollo con Linux.
He escuchado en varias ocasiones a “expertos” hablar de los términos Nativo Digital e Inmigrante Digital, inclusive hay quienes han llegado a establecer rangos muy específicos para cada una de las dos categorías, yo no estoy del todo convencido de que se aplicable para nuestro país y menos en la realidad inmediata de nuestro estado, pues aún cuando hay quienes nacimos en el rango de nativos digitales, seguramente pasamos por un periodo de ignorancia total –o analfebetismo digital- de estos medios. Es más me queda claro que a nuestra generación y casi me atrevería a afirmar hasta los nacidos durante la década anterior, les correspondió una etapa de adopción de tecnología, mas no de cultura tecnológica, esa etapa es la que probablemente si se logre con los chavos que vienen detrás de nosotros, pero definitivamente no los que podrían ser los “nativos digitales versión 1.0”
¿A qué voy con esto?, a todos nosotros que somos los primeros “nativos digitales” nos educaron en la computación bajo un solo paradigma, llamado Microsoft, muy pocos hemos podido explorar con éxito otras alternativas. Nosotros que hoy estamos empezando a transferir las habilidades computacionales a las nuevas generaciones seguimos encasillados en Microsoft, aunque afuera haya una realidad que está cambiando a pasos agigantados. Voy con un ejemplo concreto; en 2004 se inicia el proceso de reforma curricular de la educación tecnológica, por primera vez –nos dijeron- ustedes los profesores van a definir hacia dónde quieren llevar la formación de los estudiantes. Durante las discusiones de esos contenidos no fueron pocos los compañeros que quisieron que el estudiante de técnico en informática fuera más bien “técnico en Microsoft”. Fue muy difícil convencer a los compañeros – dos o tres que adoptamos esa postura – de que técnico en informática tenía que ser algo más que sólo programas de Microsoft. Al final logramos un consenso en el cual por ejemplo se quitó de la formación “manipular el sistema operativo Windows” y se logró establecer solo como “manipular el sistema operativo”. En otras palabras darle la oportunidad al profesor de elegir qué sistema operativo utilizar, qué procesador de texto, qué hoja de cálculo, cuál software para programar en un entorno visual, etc. Desafortunadamente todos los profesores –al menos en nuestro Cecyten – siguieron utilizando Microsoft, en algunos casos por desconocimiento de las otras tecnologías, en otros tantos porqué son los recursos con los que cuenta el Colegio y en otros más por simple flojera de emigrar. Eso es precisamente lo que ha representado para Microsoft un mercado completamente cautivo, el Colegio y todos sus equipos tienen que “comprar” las licencias de ese software original, los profesores y estudiantes seguramente tarde o temprano se van a ver “beneficiados” con venta de software a bajo costo, pero que los seguirá manteniendo cautivos.
Analicemos un poquitín más y veremos que son muchos equipos de cómputo con los que cuenta el Cecyten, lo que se traduce en bastante dinero del Colegio en Licencias de uso, dinero que sin ningún problema podría destinarse a otros problemas que urge resolver. ¿Qué se requiere además de voluntad? Mucha paciencia para empezar, porque este cambio de paradigma es un proceso que seguramente no se podrá lograr de un año para otro, tendría que pasar varias generaciones de estudiantes quizás, antes de que realmente se logre y por supuesto capacitación.
He insistido y seguiré insistiendo, el software libre todavía se encuentra rezagado en algunos aspectos con respecto al software propietario; pero en un contexto de escasos recursos económicos con los nuestros, porque no pensar en reducir gastos y hacer las cosas de manera legal y no seguir gastando (en discos piratas, antivirus, desinfecciones) y además en el marco de la ilegalidad. ¿porqué no educar a los nativos digitales 2.0 en el uso y desarrollo de software libre como una alternativa de negocios o al menos de simple cultura tecnológica?
Hasta aquí mi comentario en ésta ocasión; me despido como en cada ocasión con un afectuoso saludo a todos ustedes y les recuerdo que aunque mi forma de pensar esté equivocada o no les guste a todos, estoy en mi derecho de expresarla y nadie me lo puede impedir.
miércoles, 9 de junio de 2010
martes, 8 de junio de 2010
El amigo Candelario
A nuestro amigo Candelario, porque sólo se nos adelantó en el camino….
Pues como seguramente muchos de ustedes ya lo saben, el pasado sábado regresando a San Juan de Abajo, nuestro compañero Candelario sufrió un terrible accidente automovilístico en el cual tristemente perdió la vida. La noticia obviamente corrió como reguero de pólvora entre los integrantes del Cecyten pues realmente somos un subsistema pequeño en cuanto al número de trabajadores y noticias como éstas son rápidamente conocidas por todos. Inmediatamente empezaron a sonar los teléfonos sobre esta tragedia que indudablemente sorprendió a todos.
Muchas veces he observado que cuando una persona fallece en situaciones trágicas como la que le sucedió a nuestro amigo, se reconocen las virtudes y en muchos casos hasta se exageran tratando de borrar aquellas cosas malas que pudo haber hecho en la vida. En el caso de Candelario, por más que uno le busque la verdad, resulta muy difícil encontrar situaciones negativas en su vida; seguramente por eso tantas fueron las muestras de afecto que aparecieron en su funeral. Obvio es decir que como todos, no fue una monedita de oro y que como persona que era, no era perfecto; sin embargo quienes lo conocimos coincidimos en que esos defectos eran completamente opacados por sus virtudes.
Cande –como lo llamábamos de cariño sus amigos- tuvo la capacidad de formarse académicamente con muchos sacrificios, proveniente de una familia muy humilde y dedicada al campo su única oportunidad de superación la vio en la UAN, para ello tuvo que acudir y refugiarse como muchos en su misma situación económica a la casa del estudiante de la propia universidad, lugar desde el cual enfocó sus esfuerzos en su superación. Luego una vez culminada su licenciatura en Contaduría por méritos propios y con mucho entusiasmo acude a prepararse al Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) una institución de gran prestigio académico de donde han egresado destacados personajes de nuestra vida pública; en esta institución cursa una especialidad en Preparación y Evaluación Socioeconómica de Proyectos.
Lejos de pensar en abandonar sus orígenes, Candelario regresa a tierras nayaritas con la intención de que fuera aquí en donde pudiera contribuir con la sociedad; esto lo hace primeramente a través de su participación en diversos proyectos personales y en diferentes instituciones públicas. Finalmente se integra a nuestra institución educativa a partir de agosto de 2001; desde el principio y durante el resto de su paso en Cecyten, labora en el plantel 01 de San Juan de Abajo. Ahí participa activamente no sólo en la formación de jóvenes, sino en diferentes proyectos institucionales – educativos, tales como la elaboración de Normas Institucionales Educativas a nivel nacional, la reforma educativa del Bachillerato Tecnológico a partir de 2003; etc. Uno de sus gustos personales fue el participar activamente en la preparación de la banda de guerra de su plantel, actividad que le dio muchas satisfacciones y reconocimiento en diferentes niveles.
Como profesor fue creando poco a poco la fama de ser uno de los “duros”, es decir, de aquellos profesores que exigían a los jóvenes en todos los aspectos: lo académico, lo personal, lo institucional, etc. Su pasión era transmitir los conocimientos de su formación profesional. En más de una ocasión, la “dureza” con la que se manejaba y su exigencia como profesor no les parecía a algunos de sus estudiantes, sin embargo todos entendieron que ese proceder sirvió muchísimo para la preparación de los jóvenes. En alguna ocasión platicando con él surgió este tema y recuerdo que defendió su actuar como profesor señalando que él sabía perfectamente que los muchachos de ésta edad quieren que se les exija lo menos posible y que el exigirles le creaba temporalmente “mala fama”, pero que en realidad él tenía claro que para todo había momentos y que debía en muchos casos flexibilizar su postura y reconocer los esfuerzos que día con día realizaban los jóvenes. Así como se ganó esa fama de ser un “maestro duro”, también se ganó el reconocimiento de ser un profesor muy justo y honesto con los muchachos.
En el terreno político, Cande era una persona muy inquieta, le gustó siempre participar en aquellas actividades que beneficiaran a la sociedad. Recuerdo que en alguna ocasión él fue uno de los impulsores junto con otros dirigentes locales, para que el Issste estableciera una pequeña clínica que atendiera a los derechohabientes de aquella región, tristemente no fue posible por los lineamientos que el Instituto tiene establecidos al respecto; sin embargo fue mucha la insistencia de Candelario hasta el grado de que tuvo que ir la propia Delegación del Issste a San Juan de Abajo para atenderlos y darles una explicación que los convenciera.
Para Cande, el sindicalismo representó desde un principio una opción de mejora de las condiciones laborales de todos sus compañeros; recuerdo que desde que el Stcecyten se creó él fue uno de sus activistas más importantes, cientos de veces se trasladó de San Juan a Tepic para acudir al llamado de su sindicato. Al inicio del movimiento sindical del Cecyten, él fue uno de los convencidos de que la propuesta del Stcecyten era seria y que representaba esa oportunidad de crecimiento laboral que muchos estábamos esperando. En su plantel, por el contrario, la mayoría de los compañeros no coincidieron en un principio con él, inclusive manifestó en algunas ocasiones cierta incomodidad que sentía en el ambiente de trabajo de su plantel a causa de lo mismo, sin embargo como se dice comúnmente en nuestras tierras “aguantó vara” y en lugar de enfrentarse a sus compañeros tomó la determinación de simplemente trabajar a favor de todos; fueron varias las ocasiones en que se le “llamó a atención” por pugnar que los beneficios fueran parejos aún a costa de que jamás reconocieran su labor para conseguirlos y que lo atacaran. Esta forma de pensar rindió sus frutos y pronto fue reconocido como uno de los líderes de su plantel. Su labor la hizo desde dos espacios que ocupó en el Sindicato, primero la de Secretario General de su Plantel y luego como Secretario de Finanzas del Comité Ejecutivo.
En el terreno personal yo en lo particular no tuve oportunidad de convivir “tanto” con Candelario, pero si puedo referirme a algunos detalles que conocí de él, por ejemplo sé que él llegó soltero a trabajar y que ahí, dentro de su propio plantel conoció a quien se convertiría en su pareja y madre de sus hijos; Elba –su rosa morada- como lo expresó según dicen sus compañeros, fue su compañera; con ella dieron vida a su pequeña “Lupita” a quien llevaban para todos lados y que además era su vida. Recuerdo que muchas veces vino a Tepic a las terapias de Lupita y siempre, siempre llegaba con ella en brazos, siembre de buen humor hacia su hija. Luego, ese bebé que viene en camino y que seguramente será también el reflejo de su orgulloso papá. Sé que en años recientes, con muchos sacrificios lograron adquirir una casita y que además tomaron la decisión de invertir el producto de su trabajo en un vehículo y otros activos más. Sus esfuerzos como profesores se vieron recompensados con el acceso continuo a los estímulos al desempeño docente (en la más reciente etapa, varias veces se comunicó conmigo, porque andaba preocupado que con los puntos que demostró no fueran suficientes para alcanzar a acceder al recurso económico). Además vale la pena decir que era muy “suertudo” pues en los sorteos del sindicato siempre salía agraciado con algún detalle. Todo esto sin embargo, jamás lo hizo despegar los pies del piso, pues continuamente demostraba humildad en sus actos y mucha reflexión antes de tomar decisiones, sobre todo mucho orden en lo que hacía día con día. Sabemos por los comentarios de los vecinos de Tecuala y Camalotita que acudieron a su sepelio, que cada que estaba por aquellos lugares alguien acudía a solicitar su ayuda y él nunca la negaba. A sus hermanos y su familia desde que él empezó a trabajar siempre les hizo llegar algún tipo de apoyo.
En fin, como podrán apreciar esto son solo unas líneas que intentan platicar la vida de ese compañero que tuvimos en el Colegio y que tristemente se nos ha adelantado en el camino y es la manera en que podemos brindar un especial reconocimiento para nuestro amigo Candelario. Sabemos que a todos nos llegará el momento de partir, solo deseamos que cuando esto suceda nadie pase por una situación tan trágica como la que le ocurrió a él.
Finalmente, como en cada ocasión me despido con un afectuoso saludo a todos ustedes y les recuerdo que aunque mi forma de pensar esté equivocada o no les guste a todos, estoy en mi derecho de expresarla y nadie me lo puede impedir.
Pues como seguramente muchos de ustedes ya lo saben, el pasado sábado regresando a San Juan de Abajo, nuestro compañero Candelario sufrió un terrible accidente automovilístico en el cual tristemente perdió la vida. La noticia obviamente corrió como reguero de pólvora entre los integrantes del Cecyten pues realmente somos un subsistema pequeño en cuanto al número de trabajadores y noticias como éstas son rápidamente conocidas por todos. Inmediatamente empezaron a sonar los teléfonos sobre esta tragedia que indudablemente sorprendió a todos.
Muchas veces he observado que cuando una persona fallece en situaciones trágicas como la que le sucedió a nuestro amigo, se reconocen las virtudes y en muchos casos hasta se exageran tratando de borrar aquellas cosas malas que pudo haber hecho en la vida. En el caso de Candelario, por más que uno le busque la verdad, resulta muy difícil encontrar situaciones negativas en su vida; seguramente por eso tantas fueron las muestras de afecto que aparecieron en su funeral. Obvio es decir que como todos, no fue una monedita de oro y que como persona que era, no era perfecto; sin embargo quienes lo conocimos coincidimos en que esos defectos eran completamente opacados por sus virtudes.
Cande –como lo llamábamos de cariño sus amigos- tuvo la capacidad de formarse académicamente con muchos sacrificios, proveniente de una familia muy humilde y dedicada al campo su única oportunidad de superación la vio en la UAN, para ello tuvo que acudir y refugiarse como muchos en su misma situación económica a la casa del estudiante de la propia universidad, lugar desde el cual enfocó sus esfuerzos en su superación. Luego una vez culminada su licenciatura en Contaduría por méritos propios y con mucho entusiasmo acude a prepararse al Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) una institución de gran prestigio académico de donde han egresado destacados personajes de nuestra vida pública; en esta institución cursa una especialidad en Preparación y Evaluación Socioeconómica de Proyectos.
Lejos de pensar en abandonar sus orígenes, Candelario regresa a tierras nayaritas con la intención de que fuera aquí en donde pudiera contribuir con la sociedad; esto lo hace primeramente a través de su participación en diversos proyectos personales y en diferentes instituciones públicas. Finalmente se integra a nuestra institución educativa a partir de agosto de 2001; desde el principio y durante el resto de su paso en Cecyten, labora en el plantel 01 de San Juan de Abajo. Ahí participa activamente no sólo en la formación de jóvenes, sino en diferentes proyectos institucionales – educativos, tales como la elaboración de Normas Institucionales Educativas a nivel nacional, la reforma educativa del Bachillerato Tecnológico a partir de 2003; etc. Uno de sus gustos personales fue el participar activamente en la preparación de la banda de guerra de su plantel, actividad que le dio muchas satisfacciones y reconocimiento en diferentes niveles.
Como profesor fue creando poco a poco la fama de ser uno de los “duros”, es decir, de aquellos profesores que exigían a los jóvenes en todos los aspectos: lo académico, lo personal, lo institucional, etc. Su pasión era transmitir los conocimientos de su formación profesional. En más de una ocasión, la “dureza” con la que se manejaba y su exigencia como profesor no les parecía a algunos de sus estudiantes, sin embargo todos entendieron que ese proceder sirvió muchísimo para la preparación de los jóvenes. En alguna ocasión platicando con él surgió este tema y recuerdo que defendió su actuar como profesor señalando que él sabía perfectamente que los muchachos de ésta edad quieren que se les exija lo menos posible y que el exigirles le creaba temporalmente “mala fama”, pero que en realidad él tenía claro que para todo había momentos y que debía en muchos casos flexibilizar su postura y reconocer los esfuerzos que día con día realizaban los jóvenes. Así como se ganó esa fama de ser un “maestro duro”, también se ganó el reconocimiento de ser un profesor muy justo y honesto con los muchachos.
En el terreno político, Cande era una persona muy inquieta, le gustó siempre participar en aquellas actividades que beneficiaran a la sociedad. Recuerdo que en alguna ocasión él fue uno de los impulsores junto con otros dirigentes locales, para que el Issste estableciera una pequeña clínica que atendiera a los derechohabientes de aquella región, tristemente no fue posible por los lineamientos que el Instituto tiene establecidos al respecto; sin embargo fue mucha la insistencia de Candelario hasta el grado de que tuvo que ir la propia Delegación del Issste a San Juan de Abajo para atenderlos y darles una explicación que los convenciera.
Para Cande, el sindicalismo representó desde un principio una opción de mejora de las condiciones laborales de todos sus compañeros; recuerdo que desde que el Stcecyten se creó él fue uno de sus activistas más importantes, cientos de veces se trasladó de San Juan a Tepic para acudir al llamado de su sindicato. Al inicio del movimiento sindical del Cecyten, él fue uno de los convencidos de que la propuesta del Stcecyten era seria y que representaba esa oportunidad de crecimiento laboral que muchos estábamos esperando. En su plantel, por el contrario, la mayoría de los compañeros no coincidieron en un principio con él, inclusive manifestó en algunas ocasiones cierta incomodidad que sentía en el ambiente de trabajo de su plantel a causa de lo mismo, sin embargo como se dice comúnmente en nuestras tierras “aguantó vara” y en lugar de enfrentarse a sus compañeros tomó la determinación de simplemente trabajar a favor de todos; fueron varias las ocasiones en que se le “llamó a atención” por pugnar que los beneficios fueran parejos aún a costa de que jamás reconocieran su labor para conseguirlos y que lo atacaran. Esta forma de pensar rindió sus frutos y pronto fue reconocido como uno de los líderes de su plantel. Su labor la hizo desde dos espacios que ocupó en el Sindicato, primero la de Secretario General de su Plantel y luego como Secretario de Finanzas del Comité Ejecutivo.
En el terreno personal yo en lo particular no tuve oportunidad de convivir “tanto” con Candelario, pero si puedo referirme a algunos detalles que conocí de él, por ejemplo sé que él llegó soltero a trabajar y que ahí, dentro de su propio plantel conoció a quien se convertiría en su pareja y madre de sus hijos; Elba –su rosa morada- como lo expresó según dicen sus compañeros, fue su compañera; con ella dieron vida a su pequeña “Lupita” a quien llevaban para todos lados y que además era su vida. Recuerdo que muchas veces vino a Tepic a las terapias de Lupita y siempre, siempre llegaba con ella en brazos, siembre de buen humor hacia su hija. Luego, ese bebé que viene en camino y que seguramente será también el reflejo de su orgulloso papá. Sé que en años recientes, con muchos sacrificios lograron adquirir una casita y que además tomaron la decisión de invertir el producto de su trabajo en un vehículo y otros activos más. Sus esfuerzos como profesores se vieron recompensados con el acceso continuo a los estímulos al desempeño docente (en la más reciente etapa, varias veces se comunicó conmigo, porque andaba preocupado que con los puntos que demostró no fueran suficientes para alcanzar a acceder al recurso económico). Además vale la pena decir que era muy “suertudo” pues en los sorteos del sindicato siempre salía agraciado con algún detalle. Todo esto sin embargo, jamás lo hizo despegar los pies del piso, pues continuamente demostraba humildad en sus actos y mucha reflexión antes de tomar decisiones, sobre todo mucho orden en lo que hacía día con día. Sabemos por los comentarios de los vecinos de Tecuala y Camalotita que acudieron a su sepelio, que cada que estaba por aquellos lugares alguien acudía a solicitar su ayuda y él nunca la negaba. A sus hermanos y su familia desde que él empezó a trabajar siempre les hizo llegar algún tipo de apoyo.
En fin, como podrán apreciar esto son solo unas líneas que intentan platicar la vida de ese compañero que tuvimos en el Colegio y que tristemente se nos ha adelantado en el camino y es la manera en que podemos brindar un especial reconocimiento para nuestro amigo Candelario. Sabemos que a todos nos llegará el momento de partir, solo deseamos que cuando esto suceda nadie pase por una situación tan trágica como la que le ocurrió a él.
Finalmente, como en cada ocasión me despido con un afectuoso saludo a todos ustedes y les recuerdo que aunque mi forma de pensar esté equivocada o no les guste a todos, estoy en mi derecho de expresarla y nadie me lo puede impedir.
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