martes, 4 de agosto de 2009

EL CONTRATO COLECTIVO DE TRABAJO (primera parte)

Saludamos a todos nuestros compañeros que cada que ponemos algo en este espacio se toman la molestia de leerlo. Agradezco a todos los que nos han preguntado en diferentes momentos y medios el porqué de repente hacemos pausas para emitir nuestras opiniones; asimismo, el agradecimiento lo extiendo para quienes además, nos sugieren diferentes temas a tratar en este espacio, que dicho sea al margen, está por cumplir dos años de existencia en la red.

Quiero aprovechar este comentario antes de entrar en materia, para felicitar a todos mis compañeros que desempeñan una labor administrativa, pues como es sabido por casi todos, el Colegio tiene señalado el 21 de julio de cada año para conmemorar su día; sin embargo como cada año, esta fecha coincide con el periodo del receso de verano. Como lo he dicho cada que tengo la oportunidad de expresarlo, sólo quienes hemos ocupado un puesto administrativo sabemos el valor que tiene la labor que a diario desempeñan nuestros compañeros en estas áreas de colegio –aunque no sea reconocida en igual medida para otras cosas-.

Pues bien, ya entrando en materia del tema que ha dado origen a este comentario, quiero expresar varias ideas y mi opinión con respecto al contrato colectivo de trabajo que se negoció este año 2009. En la entrada anterior, dije que me iba a abstener de emitir mi opinión al respecto en aras de no decir algo que pudiera ser utilizado para entorpecer lo que ese momento eran unas entrampadas negociaciones del contrato colectivo. Pues muchos compañeros no se dieron cuenta hasta tiempo después del proceso que se tuvo que seguir para tener una negociación contractual en esta ocasión. Además, quise esperar un tiempo prudente para manifestarme al respecto debido a que soy de la idea de que el tiempo es quien permite aclarar las ideas y le quita las pasiones (de todo tipo) a lo que decimos permitiéndonos apreciar y expresar las cosas de manera más lúcidas.

Como muchos ya lo sabían, este año correspondía la revisión del contrato colectivo de trabajo vigente entre el colegio y el STCECyTEN. Fíjense que en este asunto hubo algunas mentes malintencionadas que trataron de sacar partido del proceso de revisión para intentar asestar golpes hacia nuestra organización sindical, aduciendo cuestiones medio raras como el hecho de que se iba a perder nuestro contrato colectivo, que íbamos a tener que iniciar de cero de nueva cuenta, etc. Pero lo curioso de todo, es que parece que esas personas no han leído muy bien nuestros contratos anteriores, que en ninguna cláusula marca un periodo para que se acabe, marca eso si un periodo de dos años para su revisión, que es una cuestión totalmente diferente. En fin, yo que no soy abogado lo entiendo, así que imagino que muchos compañeros también lo apreciaron de esta manera, porque esas vocecillas maquiavélicas no tuvieron el eco que esperaban al interior de nuestra organización sindical y se quedaron como en otras ocasiones en meros rumores (como otros más que vamos a comentar un poco más adelante).


El proceso de revisión contractual

Creo que vale la pena retomar lo expresado por el Secretario General de nuestra organización sindical en las varias reuniones que se tuvieron con los secretarios generales de las delegaciones, esto en lo referente al proceso que se tuvo que seguir para lograr la firma del citado acuerdo. Primeramente se inició con el procedimiento que legalmente existe para la revisión de un contrato colectivo de trabajo, esto es, se realizó en emplazamiento a huelga ante la Junta Local de Conciliación y Arbitraje en el estado. Esta institución después de analizar dicho emplazamiento y revisar el contrato colectivo vigente, respondió que nos encontrábamos ya fuera de tiempo para realizar dicho emplazamiento, cosa que nos llamó muchísimo la atención en virtud de que se hizo al igual que la ocasión anterior (2007) en las mismas fechas y términos. Sin embargo empezamos a sospechar sobre varias cosas que pudieron incidir en esta determinación de la junta, en primer lugar el hecho de que es un organismo que de alguna manera depende de Gobierno del Estado igual que el Colegio; luego, el proyecto de contrato colectivo de trabajo que se metió junto con el emplazamiento, la verdad es que estaba muy ambicioso (aunque se tiene que hacer de esta manera siempre porque en la negociación lógicamente hay que soltar muchas cosas para alcanzar unas más) y en un contexto de recortes presupuestales y esas cosas, imaginen ustedes si no se protegen entre dependencias. Esta postura de la junta de rechazar el emplazamiento podía ser aceptado bajo dos perspectivas por el sindicato, la primera y la más cómoda, aceptarla sin más ni más y esperar hasta dentro de dos años para intentar negociar nuevamente (y con el argumento del rechazo de la junta, darlo a conocer a todos los agremiados) o en su caso irnos a la vía legal e intentar negociar el contrato con la dependencia.

Por obvias razones tuvimos que adoptar la segunda postura (aunque ello implica muchos recursos económicos, por cierto) y bajo la supervisión de expertos en derecho laboral nos fuimos a promover un amparo contra esa resolución, el juez en materia, efectivamente aceptó nuestros argumentos y ordenó a la Junta que revisara nuevamente nuestro caso y no le diera carpetazo así de buenas a primeras (por cierto 30 días después de haber promovido el amparo). Al mismo tiempo fuimos en varias ocasiones con la parte directiva del colegio y platicamos esta situación (recordar que el contrato colectivo de trabajo se firma por dos partes y no solamente por una) en aras de buscar un acuerdo sin necesidad de esperar todo un juicio que a la larga solo representaría dinero invertido para llegar a la misma solución. Aquí viene lo curioso del asunto, la parte directiva del colegio nos dijo que sí, pero a partir de ese momento comenzó a correr el tiempo y nada ocurría al respecto. Esta situación obviamente comenzó a generar incertidumbre a quienes formamos parte del Comité Ejecutivo pues conforme pasaran los días la presión de todos los compañeros sería cada vez mayor para tener respuestas no solo justificantes.

Reunión informativa sobre los avances de la negociación

Lo anterior nos llevó a pensar en diferentes estrategias con el fin de alcanzar un acuerdo lo más rápido posible; una de las estrategias que quedó iniciada en virtud de la negociación lograda fue la manifestación pública de nuestra situación (ahí en las oficinas están las mantas, los gafetes, los comunicados de prensa redactados, los oficios); otra que tuvo eco fue la de acudir a diferentes instancias de gobierno a buscar el apoyo para sentarnos a platicar con la parte directiva (aunque batallamos un poquito para que nos hicieran caso); una más fue la de comunicarnos directamente con el Gobernador del Estado y una más que junto con las ya mencionadas seguramente influyeron para poder negociar, fue la de insistir hasta el cansancio con la Dirección General del Colegio la realización de esta revisión.

Lo que muy poco se aclaró posteriormente y creo vale la pena mencionar es lo que tiene que ver con la posición que juega la Junta cuando como en el caso de nosotros llegamos a un acuerdo contractual. En este sentido, cuando se realiza el emplazamiento en la Junta es una manera de tener un testigo que avale el hecho de haber realizado todo en tiempo y forma y de esta manera si no se llega a un acuerdo entonces poder ir a la siguiente instancia que es el derecho de huelga. Sin embargo en el caso como el nuestro y en muchos otros más, si se tiene un acuerdo contractual sin necesidad de un emplazamiento a huelga (por disposición de ambas partes) la decisión de la junta sale sobrando, pues ella es solo depositaria de la documentación comprobante de los acuerdos, esto es del Contrato Colectivo de Trabajo pactado.

Por el momento vamos a cerrar esta primera parte del comentario hasta este punto, en la segunda parte referiremos lo concerniente a los acuerdos logrados, las reacciones y los puntos pendientes. Por lo pronto, como siempre me despido recordándoles que mi forma de pensar podrá estar equivocada o no convenir a algunos, pero es mi derecho de expresarla y nadie puede quitármelo.

No hay comentarios: